Los mejores meses para visitar los destinos más populares de Europa (sin multitudes ni agobios)
Turismo sin aglomeraciones
Los lugares turísticos más populares de Europa lo son por un buen motivo.
Algunos atraen turistas por sus impresionantes monumentos antiguos y sus galerías y museos de fama mundial. Otros lo hacen por sus playas bañadas por el sol y su clima envidiable.
Ahora bien, todo ello comporta que estos destinos se llenen de aglomeraciones. Por suerte, puedes evitar las multitudes si los visitas en la época del año adecuada.
Sigue leyendo para descubrir cómo disfrutar de los destinos más populares del continente sin agobiarte...
Adaptado al español por Alba Mora Antoja, Redactora en Español para loveEXPLORING.
Barcelona, España
Con su arquitectura histórica, su increíble gastronomía y su clima mediterráneo, Barcelona es una opción ideal para una escapada soleada.
Sin embargo, la capital catalana se está convirtiendo en víctima de su propio éxito, con multitudes que bloquean las principales atracciones y grandes protestas contra el turismo que han sacudido la ciudad en los últimos años.
Te recomendamos visitarla entre marzo y mayo. También merece la pena visitar los lugares más populares a primera hora del día, o incluso alojarte en otra parte de Cataluña y coger el tren para ir a la ciudad.
Londres, Reino Unido
A los visitantes de Londres, les encantan los autobuses rojos y las cabinas telefónicas icónicas de la ciudad, sus monumentos históricos y sus residencias reales.
Sin embargo, lugares tan emblemáticos como el Big Ben, el Palacio de Buckingham y Oxford Street pueden verse invadidos por los turistas en las épocas más concurridas del año, especialmente en pleno verano y en Navidad.
Para disfrutar de la ciudad con menos aglomeraciones, evita el transporte público en las horas punta (de lunes a viernes, de 7:00 a 10:00 y de 16:00 a 19:00) y opta por ir a pie.
También recomendamos visitar la ciudad en noviembre, enero o febrero, que son, en general, los meses de temporada baja.
Sponsored Content
París, Francia
Entre la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo y el Museo del Louvre, París ofrece un sinfín de lugares de interés.
Sin embargo, la ciudad del amor no resulta tan romántica cuando tienes que abrirte paso a codazos entre otros turistas solo para echar un vistazo a una de sus atracciones.
Para evitar las multitudes, lo mejor es evitar los concurridos periodos de primavera y verano y optar por visitarla entre octubre y marzo (excepto Navidad).
También merece la pena visitar las principales atracciones los días laborables por la mañana, cuando la mayoría de los lugareños están trabajando, y reservar las entradas con mucha antelación para evitar colas.
Florencia, Italia
La ciudad toscana de Florencia es uno de los destinos más populares de Italia y cuenta con una impresionante oferta de arte y arquitectura renacentistas, así como con una gastronomía y unos vinos de primera categoría.
Al igual que muchos otros lugares de interés, las temporadas intermedias de primavera y otoño son las mejores épocas para visitarla, mientras que el invierno ofrece precios más bajos y menos aglomeraciones, siempre y cuando no te importe el frío.
También merece la pena visitar la Galería Uffizi nada más abrir, optar por hoteles boutique en lugar de cadenas y buscar restaurantes frecuentados por los lugareños.
¿Qué otra ciudad italiana se inunda de visitantes en verano? Descúbrelo a continuación…
Roma, Italia
La histórica y romántica Roma lleva siendo un destino popular desde cientos, si no miles, de años. Pocos visitantes quedan indiferentes ante la belleza atemporal del Coliseo, el Panteón y la Fontana di Trevi.
Para admirar estas maravillas sin tener que abrirte paso entre la multitud, lo mejor es ir entre octubre y abril, cuando podrás disfrutar de una ciudad más tranquila y de precios más bajos en los hoteles.
Lo mejor es visitar el Coliseo a primera hora de la mañana, mientras que el Vaticano ofrece entradas tardías los viernes y sábados entre abril y octubre, pues está abierto hasta las 22:30.
Sponsored Content
Ámsterdam, Países Bajos
Con paisajes increíbles a cada paso, Ámsterdam es una de las ciudades más visitadas de Europa, lo que significa que puede estar bastante congestionada en temporada alta.
Recomendamos visitarla durante la temporada más tranquila, entre septiembre y noviembre, cuando las temperaturas aún no son demasiado frías, pero el ajetreo del verano ha disminuido.
También vale la pena explorar la ciudad más allá del centro, así como hacer como los lugareños y desplazarse en bicicleta siempre que sea posible.
Mallorca, España
Mallorca atrae a los amantes del sol gracias a sus espectaculares costas, sus playas vírgenes y su clima mediterráneo templado.
Para evitar las multitudes y seguir disfrutando del clima, te recomendamos visitarla entre marzo y mayo.
También sugerimos que te alojes en uno de los pueblos menos conocidos de la isla, como Portocolom, Sóller, Valldemossa o Deià, ya que Palma y otras ciudades más grandes pueden llegar a estar muy concurridas.
Dubrovnik, Croacia
La preciosa ciudad amurallada de Dubrovnik, famosa por ser uno de los escenarios de Juego de Tronos, se ha visto desbordada por los turistas en los últimos años.
En temporada alta, hasta 10.000 pasajeros de cruceros solían llegar a la ciudad cada día, aunque ahora ese número se ha limitado a 5.000 como parte de una campaña para frenar el turismo.
Para disfrutar del destino con menos aglomeraciones, alójate en un hotel o en un B&B fuera de las murallas de la ciudad.
Además, recomendamos pasear por el centro a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, cuando los pasajeros de los cruceros ya se han marchado o aún no han llegado.
También puedes alojarte en otro destino de la costa dálmata, como Cavtat, Slano o Ston.
Sponsored Content
Edimburgo, Reino Unido
Visitar la capital de Escocia es como entrar en un cuento de hadas: calles empedradas, fortalezas en lo alto de colinas y arquitectura gótica.
Ahora bien, puede llegar a estar bastante concurrida en Navidad y Año Nuevo. Los turistas nacionales e internacionales acuden en masa a las famosas celebraciones de Hogmanay a principios de enero.
También está concurrida en verano, especialmente en agosto, cuando la ciudad acoge el popular festival de teatro Fringe.
Escápate de las multitudes planificando tu viaje entre febrero y abril, cuando las bajas temperaturas compensan con creces la ausencia de aglomeraciones.
¿Te gusta este contenido? Haz clic en ‘Me gusta’ arriba a la izquierda y en ‘Seguir’ para descubrir más historias como esta en loveEXPLORING.
Estambul, Turquía
A caballo entre los continentes europeo y asiático, Estambul está repleta de monumentos históricos legados por los distintos imperios que han gobernado la ciudad a lo largo de los siglos.
Este animado centro neurálgico puede resultar abrumador cuando hay mucha gente, por lo que es mejor explorar la Mezquita Azul, Santa Sofía y el Gran Bazar a primera hora de la mañana o entre semana.
También es recomendable evitar la temporada alta, que va de junio a septiembre, y visitarla en primavera u otoño. Las temperaturas siguen siendo cálidas durante estas estaciones, pero hay muchos menos turistas.
Venecia, Italia
Venecia es uno de los centros más visitados de Europa, lo que ha dado lugar a una lucha constante contra el turismo excesivo.
La ciudad flotante ha prohibido a los cruceros atracar en el centro histórico, ha promulgado un impuesto turístico y recientemente ha anunciado un sistema de reservas online para controlar el número de excursionistas.
A pesar de estos cambios, sigue estando absolutamente abarrotada durante el verano.
Para disfrutar de unas vacaciones más tranquilas, visítala entre octubre y febrero, o escápate del bullicio del centro explorando las islas cercanas de la laguna veneciana, como Burano, Torcello y Mazzorbo.
Sponsored Content
Santorini, Grecia
Famosa en todo el mundo por sus deslumbrantes casas blancas y azules en sus acantilados, no se puede negar la belleza de Santorini.
Por eso, lo mejor es hacer justicia a estas vistas visitándola durante las temporadas intermedias, de septiembre a octubre y de abril a mayo. Además, ayudarás a aliviar el problema del turismo excesivo en la isla.
Puede parecer contradictorio, pero merece la pena alojarse en el popular pueblo de Oia. Sal durante el día y disfruta de la ciudad a última hora de la noche y a primera hora de la mañana, cuando los turistas se han marchado.
Sevilla, España
Sevilla no alcanza las cifras de visitantes de Barcelona o Madrid, pero los 2,9 millones de turistas que recibe cada año la capital andaluza la convierten en la tercera ciudad más visitada de España, con una población de solo 700.000 habitantes.
El interior de la ciudad es muy caluroso en julio y agosto, por lo que la temporada baja, entre febrero y noviembre, es mejor en cuanto a afluencia de visitantes y clima.
Los fines de semana, cuando hay mucha gente, opta por visitar lugares al aire libre como la Plaza de España (en la foto) y el Parque María Luisa, que la rodea.
Además, reserva con antelación para visitar los principales lugares de interés, especialmente la Catedral de Sevilla y el Alcázar, en cualquier época del año.
Praga, Chequia
Praga ofrece una gran cantidad de arquitectura medieval con encanto, pero, lamentablemente, las despedidas de soltero que frecuentan la ciudad pueden empañar ese encanto.
¿La solución? Reserva tu escapada en primavera o a principios de otoño, cuando se puede disfrutar de temperaturas suaves y de un menor número de visitantes.
También vale la pena buscar alojamiento fuera del casco antiguo y visitar las principales atracciones entre el lunes y el jueves para evitar las aglomeraciones del fin de semana.
Siguiendo con la elegancia de Praga, viajamos ahora hasta otra ciudad europea con mucha clase…
Sponsored Content
Viena, Austria
Impresionantes teatros de ópera, grandiosos palacios y galerías de talla mundial hacen de la capital austriaca una de las ciudades europeas favoritas para una escapada.
Aunque a los viajeros y viajeras les encanta el clima soleado de Viena en los meses de verano, a la mayoría no les gusta lo concurrida que puede estar.
Evita las temporadas altas reservando tu viaje en temporada baja, entre abril y mayo o entre septiembre y octubre.
Pone el despertador temprano para llegar a los lugares emblemáticos antes que los excursionistas, o bien opta por ir al atardecer.
Milán, Italia
Aunque menos abarrotada de turistas que Venecia y Roma, Milán puede resultar agobiante en verano, así como durante la Semana de la Moda en septiembre.
También hay que tener en cuenta que algunas atracciones cierran durante la Semana Santa y en Navidad.
De este modo, la época más tranquila del año es de enero a principios de abril, cuando también se pueden disfrutar de tarifas reducidas en los hoteles.
Atenas, Grecia
Algunas de las ruinas antiguas más bellas del mundo hacen de Atenas el sueño de cualquier amante de la historia.
Tristemente, estos increíbles lugares pierden parte de su encanto cuando hay que abrirse paso entre multitudes de turistas solo para hacer una foto (y luchar contra el implacable calor del verano).
Para evitarlo, lo mejor es viajar en septiembre y octubre, cuando el clima aún es cálido, pero hay menos visitantes.
También puedes visitar atracciones menos conocidas, como el Museo Arqueológico Nacional, el barrio de Kerameikos y la montaña Hymettus.
Sponsored Content
Berlín, Alemania
Desde la East Side Gallery hasta la Puerta de Brandeburgo, no faltan lugares impresionantes en la capital alemana.
Los mejores meses para disfrutarlos son de septiembre a noviembre, cuando las multitudes veraniegas han disminuido pero aún no ha llegado el invierno.
También te recomendamos explorar lugares poco conocidos, como el aeropuerto abandonado convertido en parque de Tempelhofer Feld y los barrios de moda de Kreuzberg y Neukölln.
Costa Amalfitana, Italia
Con sus hermosos pueblos en lo alto de las colinas, sus escarpadas costas y sus numerosas playas, la costa amalfitana ocupa un lugar destacado en la lista de deseos de muchos viajeros.
Pero si no te gusta lidiar con las multitudes, visítala en otoño o primavera, cuando el tiempo sigue siendo estupendo (aunque un poco más suave).
También merece la pena explorarla en barco para evitar las carreteras y los paseos atestados, o dirigirse a las principales localidades a última hora de la tarde, cuando los excursionistas ya se han dispersado.
No te limites a visitar solo Positano. Pueblos menos conocidos como Praiano, Tramonti y Nerano también merecen una visita.
Y del sol de la costa italiana nos vamos al frío de la capital irlandesa…
Dublín, Irlanda
Conocida por su larga tradición literaria, su arquitectura histórica y, por supuesto, el animado Temple Bar, Dublín recibe un flujo constante de turistas durante los meses de verano, y a veces cruje bajo el peso.
Evita las multitudes dirigiéndote a la ciudad en temporada baja, de abril a mayo y de septiembre a octubre. Recomendamos también visitar las atracciones más populares entre semana para evitar las aglomeraciones del fin de semana.
Sponsored Content
Brujas, Bélgica
Rebosante de encanto medieval, Brujas atrae a numerosos visitantes con sus calles empedradas y sus canales, hasta tal punto que a veces se la conoce como “la Venecia del norte”.
Es mejor evitar las temporadas altas, es decir, en verano y Navidad. En cambio, deberías visitarla en mayo o septiembre.
Si te apetece mucho ver los famosos mercados navideños de la ciudad, ve en cuanto abran, en noviembre, para encontrar menos gente.
Rodas, Grecia
Con temperaturas que rara vez bajan de los 12°C, Rodas es bastante cálida durante todo el año.
Por suerte, en invierno se pueden visitar todas sus atracciones culturales e históricas sin aglomeraciones.
Pero si tienes pensado bañarte y relajarte en las famosas playas de esta isla griega, opta por principios de otoño, cuando el clima (y el mar) siguen siendo relativamente cálidos.
Reikiavik, Islandia
El turismo ha experimentado un auge espectacular en Islandia en los últimos años, lo que ha atraído a multitudes que afean lugares como la Laguna Azul, la cascada de Gullfoss y la capital, Reikiavik.
Mayo y septiembre ofrecen condiciones climáticas agradables, precios más bajos y menos aglomeraciones en comparación con el verano, lo que convierte a estos meses de temporada baja en la época ideal para visitar el país.
Sponsored Content
Creta, Grecia
Otra isla griega muy querida (y a veces invadida) por los turistas es Creta, donde las playas más populares se llenan de bañistas en julio y agosto.
Creta es otro destino que es mejor visitar en temporada baja. Disfrutarás de temperaturas que oscilan entre los 20 y los 27°C, junto con pueblos más tranquilos y precios más bajos.
Considera la posibilidad de explorar los encantadores pueblos de montaña y las tranquilas bahías del oeste de Creta para evitar las zonas más transitadas por los turistas.
Tallin, Estonia
La capital de Estonia alberga uno de los cascos antiguos hanseáticos mejor conservados del mundo, lo que la convierte en un destino muy popular para los amantes de la historia y la cultura.
Sin embargo, esta ciudad báltica es también una parada en muchas rutas de cruceros, lo que significa que en verano puede verse invadida por hordas de turistas.
Planifica tu viaje en primavera u otoño para evitar las aglomeraciones. Si tienes que visitarla en temporada alta, acude a las principales atracciones lo más temprano posible.
Niza, Francia
Situada en la Costa Azul, Niza es, desde hace mucho tiempo, una de las ciudades favoritas de los y las turistas gracias a sus impresionantes playas, su encantador casco antiguo y sus elegantes bares y restaurantes.
Visítala en temporada baja, en primavera y otoño, para disfrutar de menos aglomeraciones y temperaturas aún ideales para ir a la playa.
Alternativamente, opta por el invierno, cuando la ciudad está aún más tranquila, si lo que te interesa son las atracciones culturales e históricas.
También vale la pena reservar hotel y restaurantes con antelación, evitar los locales que ofrecen un menú turístico y explorar otras localidades de la Costa Azul.
Sponsored Content
Ginebra, Suiza
Ginebra es la ciudad más densamente poblada de Suiza, limitada por las montañas que la rodean, la frontera francesa, que la rodea, y el lago que le da nombre.
Como muchos destinos europeos, se llena bastante durante el verano, pero el invierno es, si acaso, una época más natural para disfrutar de sus picos nevados, glaciares helados, museos cubiertos y decadentes tiendas de chocolate suizo.
Si la visitas durante la temporada alta, un crucero por las cristalinas aguas del lago Lemán te despejará los pulmones y la mente.
¿Te ha gustado? Haz clic en ‘Me gusta’ arriba a la izquierda y en ‘Seguir’ para descubrir más historias como esta en loveEXPLORING.
Comments
Be the first to comment
Do you want to comment on this article? You need to be signed in for this feature