Inundadas por los visitantes, numerosas ciudades de toda Europa se enfrentan a las consecuencias, a veces tóxicas, del turismo descontrolado. Desde Brujas y Barcelona hasta Budapest y Bath, estos idílicos lugares se enfrentan a todo tipo de problemas, desde la contaminación masiva, el tráfico intenso, el mal comportamiento y el vandalismo hasta la grave escasez de viviendas y el aumento de los precios, que están expulsando a los residentes de toda la vida y erosionando la cultura local.
Mientras los exasperados nativos —y, en algunos casos, los gobiernos— luchan por defenderse, haz clic en esta galería para descubrir las ciudades europeas que los turistas han llevado al límite...
Adaptado al español por Ana Sabin Paz, redactora en español para loveEXPLORING.
Venecia lleva mucho tiempo sufriendo el exceso de turismo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, esta emblemática ciudad flotante recibe 21 turistas por habitante al año, y las hordas de visitantes dañan sus frágiles edificios y colapsan sus estrechas calles y canales.
Los lugareños han organizado protestas contra el turismo y la ciudad ha introducido diversas medidas, como la prohibición de los cruceros en el centro de la ciudad, la imposición de un impuesto turístico, la limitación del tamaño de los grupos turísticos y la prohibición de los altavoces. Pero estas tácticas no son suficientes para muchos residentes, que, según el periódico británico The Guardian, siguen especialmente preocupados por la proliferación de los alquileres vacacionales de corta duración.
Praga recibió alrededor de 8,1 millones de visitantes el año pasado, lo que supone un aumento del 9 % con respecto a 2023, una cifra que eclipsa su población de 1,3 millones de habitantes. Las despedidas de soltero son un problema importante en el centro de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y el ayuntamiento ha prohibido las rutas organizadas por bares a altas horas de la noche y ha estudiado la posibilidad de prohibir los disfraces para las despedidas de soltero.
Otras medidas incluyen el aumento de las multas por infracciones con patinetes eléctricos y el endurecimiento de las restricciones de ruido. Se ha prohibido el tráfico nocturno en el casco antiguo y en 2023 se lanzó una campaña publicitaria para animar a los turistas a comportarse. Al igual que muchas ciudades que atraen a los fiesteros, Praga está trabajando para atraer a los amantes de la cultura y disuadir a los borrachos, que pueden convertir la vida de los lugareños en un infierno.
Edimburgo recibe cada año unos 5,3 millones de pernoctaciones, atrayendo a los turistas con su casco antiguo y su ciudad nueva, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el festival de arte más grande del mundo y mucho más. Pero no todo es de color de rosa en la superpoblada capital escocesa.
En 2023, el ayuntamiento declaró una emergencia habitacional, en parte debido al aumento de los alquileres vacacionales a corto plazo. Y un artículo del periódico británico The Independent describió el centro de la ciudad como un "parque comercial distópico construido para los turistas y solo para ellos". En respuesta, el ayuntamiento ha endurecido la normativa sobre los alquileres a corto plazo y ha votado a favor de introducir un impuesto turístico, a pesar de la oposición del sector hostelero.
La población de Atenas es de aproximadamente 650.000 habitantes, y la ciudad recibió casi 8 millones de visitantes extranjeros por vía aérea en 2024. En una entrevista con Greek Reporter, la experta Katerina Kikilia advirtió que "las consecuencias del turismo excesivo son (ahora) críticas" y que se necesitan urgentemente normas. Los alquileres vacacionales a corto plazo están alimentando una crisis de vivienda, mientras que los turistas contribuyen a la contaminación, la basura, la congestión y la delincuencia.
En 2023, las autoridades locales limitaron el número de visitantes diarios a la Acrópolis para evitar daños al monumento antiguo. Otras medidas incluyen un impuesto turístico y la prohibición temporal de expedir nuevas licencias de alquiler a corto plazo en determinadas zonas de la ciudad.
Cracovia recibió 9,4 millones de turistas en 2023, frente a una población de unos 770.000 habitantes. La espléndida antigua capital de Polonia es famosa por su atractivo cultural, pero lamentablemente se ha convertido en un imán para los grupos de despedidas de soltero y otros visitantes atraídos por el alcohol barato. Los lugareños están desesperados, ya que el centro medieval de la ciudad se convierte en un lugar de libertinaje y borracheras al caer la noche.
Entre las medidas destinadas a limpiar la ciudad se encuentran la prohibición del consumo de alcohol a altas horas de la noche y carteles que animan a comportarse con respeto, pero en junio de 2024 los vecinos presentaron una demanda contra el ayuntamiento, acusándolo de no hacer lo suficiente. El abogado que lleva el caso declaró a la AFP que Cracovia era "como ningún otro lugar de Europa", con turistas que se comportaban "como Tarzán en la selva".
Con la asombrosa cifra de 32 millones de visitantes al año y una población de solo 1,6 millones de habitantes, Barcelona se ha convertido en el ejemplo perfecto del turismo excesivo. Este tsunami turístico ha agravado la crisis de la vivienda en la ciudad, con una explosión de alquileres a corto plazo que contribuyen al aumento de los precios de la vivienda.
También se culpa a los turistas del aumento de la contaminación, la basura, el ruido y la delincuencia. Los vecinos, hartos, han salido a la calle y algunos activistas han empezado a rociar a los turistas con pistolas de agua en señal de protesta. El ayuntamiento está tomando medidas para abordar los problemas, prohibiendo los cruceros en el terminal del centro de la ciudad y aumentando el impuesto turístico. El alcalde también se ha comprometido a prohibir el alquiler de apartamentos vacacionales a partir de 2028.
Víctima de su fama gracias a Juego de Tronos —la ciudad hizo las veces de Desembarco del Rey en la exitosa serie—, Dubrovnik es uno de los destinos más saturados de Europa. Un análisis del portal de alquiler vacacional Holidu reveló que los turistas anuales superan a los lugareños en una proporción de 27 a 1, lo que supone una carga para sus infraestructuras, daña su carácter histórico y pone en peligro su condición de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Al igual que en Barcelona, los residentes se están viendo obligados a abandonar la ciudad debido a los altos precios, aunque Dubrovnik no ha sido escenario de las protestas masivas que han sacudido la ciudad catalana. El alcalde ha restringido la llegada de cruceros, prohibido nuevos permisos de alquiler vacacional y puesto en marcha una campaña denominada "Respetemos la ciudad", entre otras medidas.
Sin salir de Croacia, la histórica ciudad de Split también está sufriendo el exceso de turismo. Además de la preocupación por los precios y las aglomeraciones, Split se enfrenta a los retos del turismo de fiesta, que incluye el ruido nocturno, las rutas de bares y los turistas borrachos que orinan en público, incluso en las ruinas romanas de la ciudad.
A pesar de ser Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, Split no ha hecho grandes esfuerzos para frenar el mal comportamiento. Hay carteles que advierten a los visitantes de las multas, pero en realidad rara vez se sanciona a los turistas. En declaraciones al Daily Express del Reino Unido en 2024, un vecino dijo que se sentía como un extraño en su propia ciudad, mientras que otro lamentaba las molestias que el turismo de fiesta desenfrenado causa en la vida cotidiana.
La ciudad de Brujas, digna de una postal, recibió 8 millones de turistas en 2024, frente a una población de 120.000 habitantes. Como era de esperar, los habitantes de la "Venecia del Norte", declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, están en pie de guerra. Las autoridades han restringido el atraque de cruceros, reducido la promoción turística y, más recientemente, prohibido la construcción de hoteles en el centro de la ciudad y suspendido los permisos para nuevas viviendas vacacionales.
Pero estas medidas han servido de poco para disuadir a los excursionistas que siguen inundando la ciudad. Se ha debatido la posibilidad de establecer límites al número de visitantes y tasas de entrada, como las aplicadas en Venecia y Dubrovnik, y en 2027 se empezará a aplicar un impuesto a los visitantes de corta estancia.
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Otra de las llamadas "Venecia del Norte", Ámsterdam recibió 9 millones de visitantes en 2024, frente a una población de menos de un millón de habitantes. Como suele ocurrir, los vuelos baratos y los alquileres vacacionales a corto plazo son el quid de la cuestión. El aumento de los alquileres está dejando el centro de la ciudad fuera del alcance de los lugareños, que están especialmente molestos con los turistas que vienen a aprovecharse de las leyes sobre drogas y del barrio rojo.
La ciudad está desalentando activamente a los turistas indeseables con una campaña llamada "Stay Away" (No vengas), lanzada en 2022. Otras medidas incluyen multas por mal comportamiento, una campaña que destaca los atractivos culturales y el impuesto turístico más alto de Europa, un 12,5 % por noche.
York recibió 9 millones de visitantes en 2023, frente a una población de unos 200.000 habitantes, y algunos lugareños han lamentado una "invasión turística". Las tiendas del centro están orientadas a los visitantes más que a los residentes, mientras que el gran número de alquileres vacacionales ha encarecido mucho la vivienda.
El mal comportamiento de los turistas también es un gran problema. Las autoridades locales han publicado un código de conducta para las despedidas de soltero, y por el centro de la ciudad hay carteles morados que instan a los visitantes a no orinar en las calles empedradas medievales, a respetar al personal de los taxis y los bares, entre otras cosas. Estas medidas son bastante limitadas, y las autoridades locales están debatiendo la idea de implantar un impuesto turístico.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la gloriosa ciudad renacentista de Florencia tiene una población de 366.000 habitantes, pero atrae a la asombrosa cifra de 11 millones de turistas al año. El centro de la ciudad está saturado de alquileres vacacionales que han disparado los precios de la vivienda, además de restaurantes y tiendas de recuerdos que atienden exclusivamente a los visitantes.
Como señaló Cecilie Hollberg, directora de la prestigiosa Galería de la Academia, en The Guardian el año pasado, muchos turistas practican el "turismo relámpago", recorriendo a toda prisa las principales atracciones, principalmente para hacer fotos para las redes sociales. El ayuntamiento ha respondido con un impuesto turístico, la prohibición de nuevos alquileres privados a corto plazo, la prohibición de las cajas de llaves en los edificios y una campaña para alejar a los visitantes del congestionado centro de la ciudad.
Lisboa recibió 5,4 millones de visitantes en 2023, lo que supone unas 10 veces la población de la capital portuguesa, y el problema más acuciante es el rápido crecimiento de los alquileres vacacionales a corto plazo, que han reducido el parque inmobiliario y han hecho subir los precios para los residentes. Un problema particular de la ciudad es el aumento de los tuk-tuks turísticos, que "atascan las calles" y enfurecen a los residentes, según Euronews. En respuesta, el ayuntamiento ha anunciado recientemente planes para reducir a la mitad el número de tuk-tuks en Lisboa.
La maravillosa Copenhague está dejando de ser tan maravillosa debido al turismo excesivo. En 2023, la capital danesa recibió más de 12 millones de pernoctaciones internacionales, frente a una población de alrededor de 600.000 habitantes. Pero la ciudad está adoptando un enfoque novedoso para abordar el problema: en lugar de penalizar a los turistas, los recompensa por su buen comportamiento.
Con el programa Copenpay, puesto a prueba en 2024, los visitantes que recojan basura, utilicen la bicicleta en lugar de alquilar coches o se ofrezcan como voluntarios en los parques urbanos pueden obtener helados gratis, entradas más baratas para los museos y otras ventajas. El programa se consideró lo suficientemente exitoso como para volver a ponerlo en marcha en el verano de 2025.
La proporción anual de turistas por habitante en Budapest es menos marcada que en otras capitales europeas, situándose en menos de tres por cada habitante en 2023, aunque las cifras están aumentando. Una vez más, los alquileres vacacionales a corto plazo son quizás el mayor problema de turismo excesivo en la ciudad. A finales de 2024, los residentes del sexto distrito de Budapest, un centro turístico densamente poblado y a veces apodado "el Broadway de Budapest", votaron a favor de prohibir los alquileres a corto plazo, y la prohibición entrará en vigor en 2026.
La ciudad de Bath, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, está pasando por un momento difícil debido al exceso de turismo. Impulsados por el efecto Bridgerton, los visitantes acuden en masa a esta joya romana y regencia, con más de 6 millones de turistas al año frente a una población de solo 100.000 habitantes.
En junio de 2024, un vecino citado en el Daily Express dijo que "los fines de semana concurridos apenas se puede caminar por la calle. Es una locura total". Los alquileres vacacionales a corto plazo son uno de los mayores problemas para los habitantes de Bath. El ayuntamiento ha tomado medidas para regular estos alquileres, pero su aplicación ha resultado difícil.
Oporto ha experimentado un fuerte aumento del turismo en los últimos años y, en 2023, había más de 10 turistas anuales por cada habitante. El turismo excesivo está desplazando a las tiendas tradicionales del centro de la ciudad en favor de cadenas sin alma que atienden a los visitantes, mientras que los alquileres vacacionales a corto plazo están desplazando a los residentes a largo plazo.
El ayuntamiento ha respondido con una estrategia inteligente: en lugar de prohibir los alquileres, se han impuesto restricciones solo en las zonas muy turísticas, mientras que se están promocionando activamente los barrios menos visitados. Este enfoque tiene como objetivo crear un modelo de turismo más sostenible y revitalizar los barrios abandonados.
Viena registró una cifra casi récord de 17,3 millones de pernoctaciones en 2023. Adoptando una estrategia similar a la de su homóloga en Oporto, las autoridades de la capital austriaca están promoviendo un modelo de turismo más sostenible, animando a los visitantes a conocer los barrios situados fuera del centro de la ciudad.
Con el fin de atraer a turistas más adinerados, ahora se hace hincapié en el turismo "life-seeing", que se centra en experiencias individualizadas en lugar de en las visitas turísticas tradicionales. La ciudad también ha introducido un impuesto turístico del 3,2 %, que se añade al coste del alojamiento.
Estambul, a caballo entre Europa y Asia, es una enorme metrópolis con una población que supera los 15 millones de habitantes, por lo que puede sorprender que la Ciudad de las Siete Colinas, como se la conoce, tenga un problema de turismo excesivo. De hecho, según datos de Euromonitor International, Estambul fue la ciudad más visitada del mundo en 2023, con la asombrosa cifra de 20,2 millones de llegadas internacionales. En 2024 cayó al segundo puesto, por detrás de Bangkok.
Los turistas extranjeros mayores de ocho años deben pagar ahora $28 (25,7 euros) para entrar en la atracción estrella de la ciudad, Santa Sofía, una medida introducida en 2024 para ayudar a sufragar los gastos de renovación. Hasta 3,5 millones de personas visitan el lugar (en la foto) cada año, lo que provoca daños e incluso actos de vandalismo.
Notre-Dame-du-Mont, en Marsella, ha sido recientemente proclamado el barrio más cool del mundo por Time Out, y el sector turístico de la ciudad goza de "una salud excelente", según Laurent Lhardit, presidente de la oficina de turismo local. Sin embargo, la ciudad, que registró 16,2 millones de pernoctaciones en 2023, está empezando a sufrir el exceso de turismo, especialmente en los delicados ecosistemas costeros de las Calanques, en las afueras de la ciudad.
Estos seductores acantilados y playas están asediados por excursionistas, hasta tal punto que la erosión se ha convertido en un grave problema. Como consecuencia, se ha introducido un cupo para las famosas calas de Sugiton, lo que limita considerablemente el número de visitantes diarios.
Milán atrajo a 7,6 millones de turistas en 2023, aproximadamente seis veces la población de la ciudad propiamente dicha. Aunque la capital de la moda italiana suele atraer a visitantes relativamente adinerados, sigue luchando contra una minoría ruidosa de turistas que vienen a divertirse en lugar de ir de compras o visitar la magnífica catedral. El ayuntamiento ha restringido la venta de alcohol por la noche y estuvo a punto de prohibir la venta nocturna de helados y pizzas en respuesta a las quejas por el ruido (la propuesta finalmente se descartó debido a la oposición de los comercios locales).
Sevilla, la tercera ciudad más visitada de España, con una población de 700.000 habitantes, recibe alrededor de 3 millones de turistas al año. Los vecinos descontentos han organizado protestas contra el modelo turístico "insostenible" de la ciudad, lamentando los alquileres a corto plazo, la basura, la contaminación y otras cosas.
En algunas partes de la ciudad han aparecido pintadas contra el turismo, mientras que Euronews informó en 2024 de que los manifestantes habían untado excrementos en las cerraduras de los apartamentos vacacionales. Las medidas de las autoridades locales incluyen cortar el suministro de agua a los apartamentos turísticos ilegales y una propuesta para introducir una tasa de entrada a la Plaza de España, de estilo neomudéjar.
En 2024, Berlín recibió casi 13 millones de turistas frente a una población de 3,8 millones. La proporción entre visitantes y habitantes no es tan pronunciada como en otros lugares, pero el turismo excesivo es un gran problema en algunas zonas concretas de la capital alemana.
Los residentes de los populares barrios de Kreuzberg, Friedrichshain y Neukölln se quejan del aumento del ruido, la basura y, el eterno problema del turismo excesivo, el desplazamiento por los alquileres vacacionales de corta duración. Las respuestas incluyen la limitación de los alquileres de corta duración, la mejora de las infraestructuras y campañas de marketing para las zonas cercanas a la capital.
Otra ciudad española con un grave problema de turismo excesivo, algunas zonas de Málaga tienen la mayor proporción de propiedades de Airbnb de España (según un estudio del periódico El País). El hacinamiento y el comportamiento irrespetuoso de los turistas también han contribuido a la indignación generalizada entre los residentes, que organizaron protestas masivas durante el verano de 2024. "La gente siente que la ciudad se está derrumbando", declaró un activista local a la BBC.
A partir de enero de 2025, las autoridades municipales congelaron durante tres años los nuevos registros de alquileres vacacionales en 43 distritos. Una campaña en Internet y en vallas publicitarias insta a los visitantes a mantener la ciudad limpia, no circular con bicicletas y patinetes por las aceras, no poner música alta y no desnudarse en público.
Dada la gran cantidad de ciudades europeas con exceso de turismo, quizá te preguntes dónde puedes escapar de las multitudes y esperar una acogida más cálida por parte de los lugareños que no se han cansado de la afluencia constante. Entre las escapadas urbanas relativamente poco turísticas se encuentran la capital eslovena, Liubliana (en la foto), Trieste en Italia, la ciudad portuguesa de Guimarães y Belfast en Irlanda del Norte. También te puede interesar visitar Brno en la República Checa, La Haya en los Países Bajos, Bristol en Inglaterra y la ciudad francesa de Lyon.
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