En los últimos años, una serie de fenómenos meteorológicos extremos y desastres ecológicos ha conmocionado al mundo. El número de desastres relacionados con el clima se ha triplicado en los últimos 30 años, mientras que los estudios apuntan a una subida del nivel del mar y a la continuación de las catástrofes.
Estos son los sucesos más impactantes de los últimos años relacionados con el cambio climático, que demuestran por qué no podemos seguir ignorando la crisis climática.
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Adaptado al español por Alba Mora Antoja, Redactora en Español para loveEXPLORING.
Es una tragedia que los vibrantes colores por los que es conocida la Gran Barrera de Coral de Australia se estén desvaneciendo rápidamente. El 25 de marzo de 2022, la autoridad del parque marino confirmó que este precioso ecosistema, que se extiende a lo largo de más de 2.200 km frente a la costa noreste de Australia, había sufrido su sexto blanqueamiento masivo de la historia.
El blanqueamiento se produce cuando los corales están sometidos a estrés térmico, por lo que liberan las algas que les dan color. Y lo que es aún más aterrador, se trata del cuarto episodio de este tipo desde 2016 y se ha producido en un año más frío, cuando la comunidad científica esperaba que los corales pudieran recuperarse.
A finales de mayo de 2022, franjas de Estados Unidos se vieron afectadas por una ola de calor primaveral histórica, con temperaturas por encima de la media en el Atlántico medio y el noreste. Se calcula que más de 120 millones de estadounidenses/as se vieron afectados/as por un calor sin precedentes. Como consecuencia, el Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias sobre hidratación y descansos en interiores.
Una sofocante ola de calor se extendió por Japón en junio de 2022, con temperaturas insoportables que superaron los 35°C durante cinco días seguidos en Tokio. En la vecina ciudad de Isesaki, se alcanzó una temperatura récord de 40,2°C. Se considera la peor ola de calor desde que se empezó a registrar en 1875, especialmente teniendo en cuenta que muchas personas fueron enviadas al hospital con insolación y agotamiento por calor.
Según una investigación publicada en la revista científica Nature Geoscience, los inviernos con anticiclones de las Azores extremadamente grandes (un sistema subtropical de alta presión asociado a vientos anticiclónicos) han aumentado drásticamente, pasando de uno de cada 10 inviernos antes de 1850 a uno de cada cuatro desde 1980.
La península Ibérica se ha visto afectada por olas de calor y sequías cada vez mayores en los últimos años, mientras las precipitaciones siguen disminuyendo. Mayo de 2022 ha sido el más caluroso jamás registrado en España.
Según las investigaciones, estos drásticos cambios meteorológicos afectarán gravemente a la producción de alimentos y al turismo en ambos países.
La ola de calor que azotó el sur del Reino Unido a principios de julio de 2022 llevó a la Oficina Meteorológica a emitir su primera alerta roja por calor extremo en gran parte de Inglaterra, ya que se preveía que las temperaturas superarían los 35 °C. Estas olas de calor extremo están marcando una preocupante tendencia a ser más calurosas, más largas y más frecuentes cada año.
Para combatir los efectos de las altas temperaturas, el histórico puente londinense de Hammersmith fue envuelto en gigantescos trozos de papel de aluminio para impedir que se recalentara.
Por primera vez en la historia, el Reino Unido registró una temperatura infernal de 40,3°C en Coningsby, Lincolnshire, al este de Inglaterra, el 19 de julio de 2022, mientras el resto del país sudaba bajo un calor de 39°C. Los trenes fueron cancelados, las escuelas tuvieron que cerrar y se advirtió a la gente que permaneciera en sus casas antes de que se declararan incendios forestales en toda Inglaterra.
Wennington, en las afueras de Londres, fue la localidad que más sufrió, con 41 casas destruidas por los incendios que arrasaron el pueblo debido a la extrema sequedad del suelo combinada con temperaturas abrasadoras. La Brigada de Bomberos de Londres declaró que había sido su día de mayor actividad desde la Segunda Guerra Mundial.
Las secuelas (en la foto) parecían una escena postapocalíptica, y expertos y expertas creen que es probable que incendios como este se produzcan con más frecuencia en el futuro debido al cambio climático.
Casi la mitad de los países de la Unión Europea sufrieron sequía en el verano de 2022, tras un prolongado tiempo caluroso y seco. Esto no solo afectó a las cosechas, sino que los efectos en cadena, como la menor producción de energía y el reparto urgente de agua, provocaron un aumento de los precios de los alimentos y la energía.
El río Po de Italia, en la foto, sufrió su peor sequía en 70 años.
El verano europeo de 2022 fue anormalmente cálido, y así también lo sugieren nuevos datos de la empresa de seguimiento por satélite Copernicus, que han revelado que junio, julio y agosto fueron los más calurosos registrados en el continente.
Según estos datos, las temperaturas de agosto en Europa fueron superiores a las de cualquier otro año "por un margen sustancial", mientras que la investigación también descubrió que agosto de 2022 fue el tercer agosto más caluroso a nivel mundial desde que se tienen registros.
Los cielos se volvieron rojos y brumosos sobre Siria, Irak y otros países del Golfo entre abril y junio de 2022, debido a tormentas de polvo inusualmente intensas. Estos fenómenos suelen producirse en climas áridos y semiáridos, cuando las partículas de polvo y arena son levantadas por fuertes vientos y enviadas a la atmósfera.
Aunque son habituales a finales de primavera y en verano, este año han llegado antes y han afectado a una zona mucho mayor, lo que, según los/as expertos/as, está relacionado con el cambio climático.
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Los glaciares del mundo no están pasando por su mejor momento desde hace mucho tiempo, pero parece que cada año trae más malas noticias. Un estudio publicado en agosto de 2022 informó de que las pérdidas de los glaciares de Groenlandia por sí solas han provocado un aumento global del nivel del mar de casi 30 centímetros, aproximadamente la misma cantidad que han aumentado los mares por todas las causas en el último siglo.
La investigación no daba una escala temporal, pero subrayaba que la subida era ya inevitable: aunque cesaran inmediatamente y en su totalidad las emisiones que calientan el planeta, el daño ya está hecho.
La acidificación de los océanos es un proceso por el que el nivel de pH del mar desciende con el tiempo, debido al aumento de los niveles de dióxido de carbono. Puede ser desastroso para estos ecosistemas, ya que limita el crecimiento de los corales, dificulta la formación de caparazones de especies como el plancton y, en última instancia, afecta a toda la cadena alimentaria.
De forma preocupante, un estudio publicado en septiembre de 2022 reveló que el proceso puede estar ocurriendo hasta cuatro veces más rápido en el océano Ártico que en otras masas de agua. Esto se debe a que el rápido deshielo de los glaciares expone el océano a la atmósfera, lo que significa que absorbe carbono más rápidamente.
En septiembre de 2022, el mundo contempló horrorizado cómo el huracán Fiona arrasaba el Caribe y la costa este de América y Canadá. Debes saber que es probable que sucesos como este sean más frecuentes e intensos en el futuro, debido a la crisis climática.
El calentamiento de las temperaturas está intensificando el ciclo del agua, lo que provoca lluvias más intensas, mientras que el aumento de la temperatura de los océanos hace que los huracanes sean más fuertes, ya que el calor del océano se transforma en energía en la tormenta.
En 2022, el verano europeo fue el más seco registrado desde 1950, mientras que en China el río Yangtsé cayó a mínimos extremos y se introdujeron cortes de agua en todo el oeste de los Estados Unidos para hacer frente a la escasez debida a las altas temperaturas. Así que resulta preocupante que, según una nueva investigación, esta sequía insoportable se haya hecho al menos 20 veces más probable por la crisis climática.
Podrían esperarse sequías de esta magnitud una vez cada dos décadas en el futuro. Normalmente, este tipo de sequía se produciría una vez cada 400 años.
Un informe del WWF publicado en octubre de 2022 reveló una estadística preocupante: en menos de cinco décadas, entre 1970 y 2018, las poblaciones de fauna salvaje del mundo se desplomaron una media del 69 %. Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigación estudió casi 32.000 poblaciones de 5.230 especies de vertebrados que viven en la tierra, el aire y el agua.
El conjunto de datos, conocido como Índice Planeta Vivo, pone de relieve la doble devastación del cambio climático y la pérdida de biodiversidad, y se detectaron descensos especialmente graves en América Latina y el Caribe, donde las poblaciones cayeron una media del 94 %.
La captura de cangrejos de las nieves en Alaska se canceló por primera vez tras la "desaparición" de miles de millones de estos crustáceos en el mar de Bering. Mientras que en 2018 se registraron unos prometedores 8.000 millones, el informe de 2021 mostró un drástico descenso a solo 1.000 millones.
Las autoridades citaron la sobrepesca como motivo, pero la verdad es que su “desaparición” está relacionada con el cambio climático. El calentamiento de los mares que rodean Alaska es cada vez más inhóspito para los cangrejos de las nieves, que buscan temperaturas inferiores a -2 °C.
Puede sonar descabellado, pero un estudio reciente ha revelado que el deshielo de los casquetes polares podría ser responsable de otra pandemia en el futuro. Ello se debe a que estas formas heladas almacenan virus y bacterias, que podrían filtrarse e infectar a la fauna de los alrededores al aumentar las temperaturas.
El fenómeno ya ha ocurrido, aunque a menor escala: en 2016, se cree que un brote de ántrax en el norte de Siberia fue desencadenado por una ola de calor, que hizo que el permafrost se derritiera más rápido de lo habitual.
El impresionante archipiélago noruego de Svalbard está situado en las profundidades del Círculo Polar Ártico y alberga el asentamiento permanente más septentrional del mundo, Longyearbyen (en la foto). Pero este paisaje idílico está amenazado.
Estudios científicos recientes han demostrado que Svalbard se está calentando a un ritmo seis veces superior a la media mundial, lo que está causando estragos en el ecosistema. Los osos polares, cuya zona de caza se ha reducido drásticamente debido al deshielo, tienen dificultades para encontrar suficientes focas para comer, por lo que tienen que recurrir a fuentes alternativas de alimento, como el reno.
Fotografiado aquí en enero de 2017, el pueblo de Mouthe, en el este de Francia, está considerado el más frío del país: registró la temperatura más baja de la historia de la nación con solo -36,7 °C el 13 de enero de 1968. El asentamiento, situado a una altitud de entre 930 y 1.450 metros, registró recientemente su primer octubre sin heladas en 140 años.
Expertos/as en meteorología afirman que las condiciones inusualmente suaves están relacionadas con la crisis climática, y François Jobard, de la oficina meteorológica nacional Météo-France, declaró: "En 2022 hemos cambiado de marcha".
En 2022, los expertos desenterraron importantes hallazgos arqueológicos debido a la sequía. Pero los efectos del cambio climático también están causando estragos en esos descubrimientos.
Esto se debe a que muchos yacimientos están experimentando oscilaciones entre tipos de clima muy diferentes, como inundaciones y sequías, lo que está dificultando la capacidad de la comunidad científica para estudiar y proteger estos importantes hallazgos antes de que desaparezcan. Por ejemplo, en Irak, varias estructuras de Babilonia han empezado a erosionarse debido a las altas concentraciones de sal en el agua, que están relacionadas con la sequía a lo largo de los cauces de los ríos.
En la foto, el Dolmen de Guadalperal, desenterrado tras una sequía a principios de 2022.
La mayoría de la gente no asociaría África con la nieve y el hielo. Sin embargo, el continente alberga un número sorprendente de glaciares, en lugares como el Parque Nacional de Virunga, en la República Democrática del Congo, el Parque Nacional de las Montañas Rwenzori, en Uganda, y el Parque Nacional del Kilimanjaro, en Tanzania (en la foto).
Lamentablemente, se prevé que para 2050 África podría perder todos sus glaciares y, lo que es peor, que el deshielo es ya inevitable independientemente de las medidas que se adopten para combatir el cambio climático.
Así lo afirma un informe de la Unesco, publicado antes de la conferencia sobre el cambio climático COP27.
Según un impactante informe reciente de la ONU, los últimos nueve años han sido los más calurosos que ha soportado la Tierra. Eso significa que el objetivo internacionalmente reconocido de mantener el calentamiento global dentro de los 36,5°C está ahora "apenas al alcance de la mano", dicen los autores del estudio.
Encargado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU, el informe muestra crudamente cómo el aumento de los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera está provocando fenómenos meteorológicos extremos e impredecibles, la subida del nivel del mar y el deshielo de los casquetes polares.
La subida del nivel del agua afectará a todos los países de la Tierra, pero para las naciones insulares del Pacífico Sur representa una amenaza existencial. Aquí, la temperatura del agua está aumentando tres veces más que la media mundial y la costa se ve azotada cada año por graves ciclones.
Durante los últimos cuatro años, un grupo de trabajo de Fiyi ha estado estudiando qué hacer con los asentamientos costeros que pronto quedarán bajo el agua, y ahora un informe de 130 páginas ha propuesto una solución drástica: desarraigar asentamientos enteros casa por casa, y trasladar a su población tierra adentro. Ya se han trasladado seis pueblos, y al menos 36 más lo harán en los próximos cinco a diez años.
Los niveles de "brillo terrestre" (también conocido como albedo) podrían estar disminuyendo debido al cambio climático, lo que significa que la Tierra parece literalmente más oscura que en siglos anteriores. Un grupo de investigación del Observatorio Solar Big Bear de Nueva Jersey midieron la luz solar reflejada desde la Tierra sobre la parte más oscura de la Luna por la noche, y descubrieron que, debido a la mala calidad de la cubierta de nubes sobre el océano Pacífico, el brillo está disminuyendo constantemente.
Esto, a su vez, está relacionado con el calentamiento de las temperaturas oceánicas, lo que sugiere que la crisis climática está reduciendo directamente el brillo de nuestro planeta.
Entre agosto y noviembre de 2022, unas inundaciones mortales asolaron Nigeria, causando 600 muertos y provocando el desplazamiento de unos 1,3 millones de personas. El trágico suceso también afectó gravemente a las naciones vecinas de Chad y Níger y dañó unas 202.300 hectáreas) de tierras de cultivo.
Ahora, un nuevo e impactante estudio de la Organización Meteorológica Mundial ha revelado que las inundaciones, que fueron de las peores que ha sufrido nunca la región, fueron 80 veces más probables debido al cambio climático.
Una nueva mala noticia para uno de los ecosistemas más bellos del planeta: en noviembre de 2022 se reveló que las temperaturas del agua en partes de la Gran Barrera de Coral habían alcanzado en noviembre sus niveles más altos desde 1985. Según datos de la Oficina Nacional de Administración Nacional Oceánica y Atmosférica del gobierno estadounidense.
La noticia ha desatado temores de que se produzca otro verano de blanqueamiento del coral, aunque los/as científicos/as afirman que unas condiciones climáticas más frescas antes de febrero tienen posibilidades de evitarlo.
A principios de enero de 2023, Europa experimentó un clima alarmantemente cálido, con ocho países batiendo récords nacionales y tres batiendo récords regionales. La histórica ola de calor invernal hizo que las temperaturas alcanzaran los 20 °C en la República Checa, los 19 °C en Polonia y los 17 °C en Países Bajos.
Amplias zonas de los Alpes, normalmente cubiertas de nieve en esta época del año, presentaban un aspecto extremadamente escaso, lo que provocó cierres y malas condiciones en las numerosas estaciones de esquí de la cordillera.
California tuvo un comienzo de 2023 extremadamente húmedo, con grandes zonas del estado consumidas por fuertes lluvias, inundaciones y corrimientos de tierra. De hecho, San Francisco tuvo su segundo día más lluvioso desde que existen registros, con 13,9 cm de precipitaciones en el centro de la ciudad en Nochevieja, lo que supone más de una cuarta parte del total medio anual.
En todo el estado, las inundaciones y los corrimientos de tierra obligaron a cerrar carreteras, mientras que decenas de miles de personas se quedaron sin suministro eléctrico. En la foto, el río de Los Ángeles, sembrado de basura y escombros después de que las inundaciones destrozaran los campamentos de las personas sin hogar.
Puede que la Pista de Patinaje del Canal Rideau de Ottawa (Canadá) sea la mayor pista de patinaje del mundo, pero no pudo abrir en 2023 por primera vez en 50 años. El canal, que figura en la lista de la Unesco, necesita una temperatura constante de entre -10 °C a -20 °C para congelarse.
Sin embargo, Ottawa experimentó uno de los inviernos más cálidos jamás registrados, y el ministro de Medio Ambiente de Canadá describió el cierre de la pasarela como "un ejemplo más de cómo está cambiando nuestro clima en Canadá".
En la foto, la puerta cerrada de la popular atracción.
Según el Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve, el hielo marino de la Antártida alcanzó un nuevo mínimo histórico en 2023. Se ha producido una pérdida "excepcional" en todo el continente desde que comenzaron los registros en la década de los setenta, y el deshielo de esta temporada ni siquiera ha terminado.
La comunidad científica afirma que, aunque el comportamiento del hielo marino es un fenómeno complicado, las temperaturas cálidas del aire superiores a la media causadas por el cambio climático están contribuyendo a su disminución.
El hielo perdido en Groenlandia (en la foto) y la Antártida en las últimas tres décadas podría formar un cubo de hielo de unos 19 km de altura. El deshielo de las capas de hielo, debido al calentamiento global, es responsable de una cuarta parte de todo el aumento del nivel del mar, y la pérdida de hielo de las dos regiones polares se ha rastreado ahora de forma fiable desde el espacio.
El equipo del Ice Sheet Mass Balance Intercomparison Exercise (IMBIE), dirigido por el Centre for Polar Observations and Modelling de la Universidad de Northumbria, combinó 50 estudios por satélite de la Antártida y Groenlandia y descubrió que las capas de hielo polares de la Tierra perdieron 7.560 millones de toneladas de hielo entre 1992 y 2020, siendo el peor año 2019.
El estudio, publicado en la revista Earth System Science Data en abril de 2023, afirma que el proyecto IMBIE se actualizará anualmente.
Las autoridades han confirmado que en 2023 se perdieron 18 vidas en el Everest, lo que la convierte en una de las temporadas más mortíferas de las que se tiene constancia. Y no se debe a la masificación, según declaró al periódico The Guardian Yuba Raj Khatiwada, director del departamento de turismo de Nepal.
"La causa principal es el cambio del tiempo... Ha sido muy variable. El cambio climático está teniendo un gran impacto en las montañas". Cada año mueren en el Everest entre cinco y diez personas, pero últimamente se ha producido un notable repunte. 2014 sigue siendo el espeluznante año de referencia en el que murieron 17 personas, la mayoría sherpas locales fallecidos en una avalancha.
El campamento está situado en el glaciar del Khumbu, que se está volviendo inestable e inseguro debido a las condiciones creadas por el calentamiento global.
Las temperaturas medias en todo el mundo a finales de junio y principios de julio de 2023 fueron las más cálidas jamás registradas. El martes 4 de julio se registró una temperatura media global del aire de 17 °C, según los Centros Nacionales de Predicción Medioambiental de Estados Unidos, superando el récord del día anterior.
En el periodo de siete días que finalizó el miércoles 5 de julio, la temperatura media diaria fue superior a la de cualquier semana de los últimos 44 años. Aunque la NOAA no pudo validar las cifras, dijo: "Reconocemos que estamos en un periodo cálido debido al cambio climático, y combinado con El Niño y las condiciones cálidas del verano, estamos viendo cómo se registran temperaturas superficiales cálidas récord en muchos lugares del planeta".
En el otoño de 2023, países como Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Polonia y Suiza tuvieron sus septiembres más calurosos jamás registrados.
En Francia se registraron temperaturas medias superiores a las de julio y agosto, y el departamento de Vienne, en el centro-oeste del país, alcanzó los 38,8°C. Se emitieron alertas de ola de calor en septiembre por primera vez.
Alemania, Polonia y Austria también registraron temperaturas superiores a la media durante este mes. El Servicio de Cambio Climático Copernicus dijo que esperaba que 2023 fuera el año más caluroso de la historia de la humanidad.
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